miércoles, 17 de marzo de 2010

Monstruos



Monstruos bajo la cama, monstruos dentro del closet, monstruos en las habitaciones oscuras, monstruos en el jardín, monstruos pegados a las ventanas, monstruos por todos lados, debo estar en silencio, no quiero despertar a los monstruos, tengo miedo.
Veo monstruos en todos lados, a lo lejos una voz dice que solo habitan en mi cabeza, pero tal vez, la voz es un monstruo intentando engañarme, debo estar alerta, los monstruos son inteligentes y sé que esperan por mi, llevan meses acechándome de forma descarada, solo necesitan un descuido para atraparme y llevarme a su mundo bajo la cama.
Tengo miedo, no debo apagar las luces, ellos remueven en la oscuridad, hacen crujir las maderas, se siente su andar por el piso, están tras de mi, me acechan, pero no caeré, los he descubierto, no caeré.
“Sal de ahí por favor” me grita una voz, mas Nome engañaran, es uno de ellos, sé que al cruzar el umbral de la puerta me caerán encima y me arrastraran a su mundo maldito, no me daré por vencida, sé que aún me puedo salvar, lucharé hasta el final, hasta que el silencio reine por que ellos se han marchado.
Golpean la puerta, están desesperados, en cualquier momento la echaran abajo, tengo miedo, llevo días sin salir de acá, escapando de ellos, pero los monstruos ya no quieren esperar para consumir mi alma…
¡La puerta esta cediendo! ¡Puedo sentir la agitación, el jadeo, la desesperación por botar la puerta! ¡Están cerca y ya no puedo luchar!
¡Derrumbaron la puerta! Corro despavorida a un rincón, caigo al piso, frente al espejo…
No puede ser, veo mi imagen reflejada, no eran monstruos los que votaron la puerta, era mi fa… fa… familia, estaban desesperados, hace días que no salía de mi habitación…
Veo mi imagen reflejada en el espejo, el único monstruo soy yo…

martes, 9 de marzo de 2010

Terremotos Estrambóticos


Y seguimos con los movimientos sicodélicos, pero ahora de gente, saqueos por todos lados, incluso por donde no tiene nada que ver, ya no son solo supermercados sino también tiendas de ropa, electrodomésticos y esas cosas en que nadie piensa luego de un terremoto, a menos que tenga el cerebro conectado con el culo. Maremotos  de flaites cubriendo y arrasando con el esfuerzo de aquellos que intentan levantarse después de la tragedia.
De a poco el país va cayendo en extrañas crisis, algunos culpan a la izquierda, otros a la derecha, algunos roban y otros lloran, mas todos sumidos en lo suyo se olvidan de la tranquilidad colectiva y a cada rato en la tele hablan de “devastador”, “tragedia”, “muertos”, “damnificados” y “desolador”, he escuchado nombrar un millón de veces localidades que en mi puta vida había oído nombrar…
Suena el teléfono, todo el mundo quiere saber de mi, como estoy, yo reparo en que solo llame a dos personas, me olvide de mis amigos, de mi familia, solo pensé en esas dos personas.
Las noticias siguen sonando en la radio del bus, derrumbes, pillaje, muertos, escombros, ya estoy cansada, cuanto extraño a mi mp3 en este viaje a casa, se me quedo en el trabajo por culpa de cerrar acelerada a causa de un corte de luz y miedo al saqueo, cuanto extraño que aquella persona me fuera a buscar hoy para escucharla y saber que esta bien y para echarle un par de xuxadas, esas que tengo guardadas desde el viernes, antes del temblor, terremoto o lo que sea, pero que luego los movimientos pélvicos de la tierra me hicieron olvidar para reemplazarlo todo con preocupación y deseos de que estuviera en su casa durmiendo y no ahogando las penas en alcohol.



2 de Marzo de 2010

jueves, 4 de marzo de 2010

Terremoto Sicodelico

 


Recién reaccionando luego de temblores sicodélicos, un tanto aterrada, un tanto enojada, increíblemente sorprendida, dos días sin bañarme, enterándome de todo gracias a una radio a pilas y un par de diarios un tanto maltrechos por los ataques infantiles.
Viendo paredes derrumbadas, techos en el suelo, durmiendo a sobresaltos, mi despertador fue un dulce temblor que remeció mi cama, compartiendo con la familia por primera vez en años quizás, aglomerados alrededor de una pequeña fogata que alejaba el frío y soltaba carcajadas tratando de olvidar los movimientos audaces de la tierra, con anécdotas y chistes, bromas, recuerdos de infancia, riéndonos comos siempre de nuestra propia desgracia.
Sufriendo la escasez de mis cigarrillos mentolados, en este momento mi cajetilla es mi bien más preciado, aunque a ojos cerrados al cambiaría por una ducha caliente, creo que el pequeño fruto de mi vientre me cambiaría a mi sin pensar por poder ver sus programas infantiles.
Sigo con miedo, eso no lo voy a negar, no recuerdo haber sentido tanto miedo antes, alguien por ahí me dijo “Stress post traumático”, yo lo llamo “Miedo culia’o”, pavor a fueras que superan hasta al más poderoso, por remesones que no perdonarían ni a Ned Flanders.
Y baj0o estos terremotos sicodélicos y estrambóticos, también se producen movimientos telúricos dentro de mi, mi alma y mi razón se mueven intentado acomodar sus placas, comienzo a pensar en mis seudo relaciones amorosas, ¿Qué hago con ellos? Estos días de ausencia eléctrica, lejos del trabajo y de una paz mental obligada me hacen penar en cosas en las cuales antes no había pensado, en pequeños detalles que marcan grandes diferencias, que me llevan a conclusiones mil veces estudiadas y analizadas a fondo. ¿Será mejor quedarme sola? Pero me refiero a “REALMENTE” sola, no a eso de andar picando por acá o por allá, sola sin tener “amigos” casuales, esperar a alguien que me llene y que no existan atados de por medio que pongan atajos a todo, si no tengo eso, prefiero quedarme sola..
Cuando ya la tierra parece haberse calmado, yo sigo con temblores sicodélicos y estrambóticos en mi interior, escuchando a Hendrix en mi pobre mp3, pensando pa’onde va la micro con mi vida amorosa, analizando si es mejor mi soledad, esperando que venga otra replica quizás que tranquilice un poco mi cabeza entreteniéndola con pánico o algo por el estilo.
A todo esto, hace rato que no voy a tomar terremoto a “La Piojera”, creo que debo ir pronto antes de que otro escalofrío de la pachamama me la tire al piso.

1 de Marzo de 2010