jueves, 21 de enero de 2016

La Real Razón


Creo que hoy no fui completamente sincera contigo, mas bien solo dije lo que necesitabas escuchar, lo que calmara a tu ego e hiciera que te alejaras y me dejaras en paz. Pero después de analizarlo, creo que te mereces la verdad, sin importar como esta te haga sentir.
Muy bien, estas son las razones por las que decidí irme de tu lado y terminar nuestra relación:

1° No nos conocíamos:
A pesar de todo el tiempo que llevábamos juntos, con las discusiones y todo, me di cuenta que realmente tu no me conocías ni yo a ti, realmente no sabíamos que quería o que pensaba el otro, yo siempre te lo preguntaba y te escuchaba atenta, mas tu como que no tenías mucho interés, por eso cuando me dijiste que sentías que me faltaba pasión o derechamente que no sentía pasión por nada me asombre, ya que son miles las cosas que me apasionan, me llenan de asombro y de alegría, pero tu jamás lo viste.

2° No nos entendíamos:
Teníamos serios problemas de comunicación, cuando tu intentabas expresar algo, yo no lo entendía, y cuando yo expresaba algo, tu no lo entendías, no nos atrevíamos a decirnos las cosas por esta misma razón y sin darnos cuentas fuimos acumulando dolores que luego terminaron por aplastarnos.

3° No confiaba en ti:
Siempre sentía que por internet coqueteabas con otras niñas, pero nunca le di importancia, hasta que tu comenzaste a desconfiar de mi por nada, ahí me puse alerta y mis sospechas fueron creciendo, hasta llegar al punto de sentir que cuando te alejabas era por que querías escapar de mi y no por que tuvieras otros compromisos.

4° Me sentía invadida:
Sentía que cada día iba perdiendo más y más mi espacio, y cuando lograba armarme de valor y decírtelo, tu te molestabas y pensabas que me quería alejar de ti. Luego cuando ya comenzaste a revisar mi celular me sentí violentada, en ese momento sentí que ya no era dueña de mi vida.

5°Perdí mi seguridad:
Antes de conocerte era una mujer súper independiente, súper segura de mi misma, pero luego todo cambio, tu me consumiste, me hacías sentir poca cosa sin darte cuenta: cuando reclamabas que no entendía nada, cuando en “broma” me decías gorda o poco femenina, también cuando me decías que no tenía  pasión por nada, esas cosas me fueron matando y transformando en un extraño ser temeroso y lastimero que me daba asco.

Esas son las razones reales de esta ruptura, esto es culpa de ambos, ya que muchas de estas cosas no habrían pasado si yo no lo hubiese permitido.
Mira, de verdad te ame, pero –y nunca pensé que yo diría esto- el amor no fue suficiente para mantener la que teníamos con vida y no nos podíamos seguir revolcando con el cadáver podrido de nuestra relación.
Ahora espero todo este claro y en paz, espero no necesites más conversaciones, por que yo no quiero necesitar más de ti.

Adiós. 

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